Muchos de los sonidos agradables que oímos todos los días tienen un nivel seguro que no daña nuestra audición. Sin embargo, los sonidos pueden hacer daño cuando son demasiado fuertes, incluso por un tiempo corto o cuando duran mucho tiempo, incluso si no son tan fuertes. Estos sonidos pueden dañar parte del oído interno y causar una pérdida permanente de la audición. Esta pérdida de audición permanente puede empeorar con el tiempo.

¿A quién afecta?

Cualquier persona de cualquier edad puede tener pérdida de audición inducida por el ruido. El análisis de los resultados de una entrevista y examen de la salud representativos a nivel nacional encontró que casi uno de cada cuatro adultos en los Estados Unidos de 20 a 69 años de edad (el 24 por ciento) tiene características en su prueba de audición que sugieren que tiene pérdida de audición inducida por el ruido en uno o ambos oídos.

Una preadolescente escuchando música con un dispositivo y usando orejeras.

¿Cómo oímos?

Para entender cómo los ruidos fuertes pueden dañar la audición, tenemos que comprender cómo oímos. La audición depende de varios pasos complejos que cambian las ondas de sonido en el aire en señales eléctricas. De ahí, el nervio auditivo lleva las señales al cerebro para que nosotros las podamos entender. Para más información, lea la hoja informativa ¿Cómo oímos?

La pérdida de audición inducida por el ruido ocurre cuando las estructuras parecidas a pelos minúsculos (estereocilios) en la parte superior de las células ciliadas del oído interno se dañan por ruidos demasiado fuertes o que duran demasiado tiempo. Cuando los estereocilios se dañan, las células ciliadas no pueden enviar información al cerebro sobre el sonido. Esto lleva a la pérdida de audición inducida por el ruido. Este tipo de pérdida de audición es permanente.

Cómo se mide el sonido

El sonido se mide con unidades llamadas decibelios (dB). Un aumento de 10 dB parece casi dos veces más fuerte a los oídos, ¡pero en realidad es 10 veces más intenso o poderoso! Ya que las personas no pueden escuchar todas las frecuencias o tonos de sonido, se pueden usar los decibelios ponderados A (dBA) para describir el sonido en función de lo que los oídos humanos realmente pueden escuchar. Un susurro mide 30 dBA y una conversación normal es de unos 60-70 dBA.

Mientras más alto sea el sonido, menor es el tiempo que tarda para que haya una posible pérdida de audición. Por ejemplo, el ruido de los cohetes o fuegos artificiales puede alcanzar los 160 dBA y puede causar daños a la audición mucho más rápidamente que la exposición al sonido de una cortadora de césped, que es de unos 80-100 dBA.

Causas y efectos

La pérdida de audición inducida por el ruido puede ser causada por la constante exposición a sonidos fuertes durante un largo periodo de tiempo, como el ruido de un taller de carpintería.

Muchas de las actividades diarias pueden poner a los niños en riesgo de perder la audición debido al ruido. Estas actividades incluyen:

  • Escuchar música a gran volumen con audífonos o auriculares.
  • Tocar un instrumento en una banda u orquesta.
  • Ir a conciertos con música a alto volumen.
  • Estar cerca de ruidos fuertes en casa durante un largo periodo de tiempo, como cortadoras de césped o sopladores de hojas.
  • Montar motos de nieve o motocicletas.

La pérdida de audición causada por el ruido puede ser temporal. Para algunas personas, la audición regresa a sus niveles normales después de unas 16 a 48 horas de la exposición a los ruidos fuertes. Sin embargo, una investigación reciente sugiere que puede haber daño permanente a largo plazo, incluso cuando no se percibe o detecta de inmediato.

La pérdida de audición debido a ruidos fuertes también puede acumularse con el tiempo, por lo que es posible que las señales no se noten fácilmente. A medida que la pérdida de audición avanza, las personas podrían:

  • Quejarse de un zumbido o silbido en el oído, lo que se llama tinnitus o acúfeno. El tinnitus puede desaparecer con el tiempo, pero en algunas personas a veces también continúa por mucho tiempo o por el resto de la vida.
  • Preguntar "¿Qué qué?" más a menudo o pedirles a los demás que repitan lo que han dicho.
  • Aumentar el volumen de la televisión o de otros aparatos.

Si usted o alguien que usted conoce tiene cualquiera de estas señales de maneara regular, debe hacerse revisar su audición para determinar si tiene alguna pérdida.

Genes

Aunque todas las personas corren riesgo de tener una pérdida de audición inducida por el ruido, algunas personas pueden tener un riesgo mayor debido a su genética. Nuestros genes, heredados de nuestros padres, llevan la información que forma los bloques de construcción de quienes somos. Algunas personas heredan genes que les dan más probabilidad de tener una pérdida de audición inducida por el ruido. Los científicos están trabajando para saber cuáles son los genes que aumentan el riesgo.

Prevenga la pérdida de audición inducida por el ruido

A menudo se puede evitar la pérdida de audición inducida por el ruido. La mejor manera de asegurarse de que sus hijos sigan disfrutando a lo largo de la vida de los sonidos que les gustan es  enseñarles maneras prácticas de proteger su audición. Éstas incluyen:

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