Una niña con orejeras.

¿Crees que vivimos en un mundo ruidoso? Hay ruidos fuertes en la escuela, el hogar, los conciertos, los eventos deportivos, y casi en cualquier lugar.

Los sonidos pueden causar daño cuando son demasiado fuertes, incluso por un tiempo corto, como la sirena de una ambulancia que pasa por la calle. Los sonidos también pueden causar daño cuando son altos y duran mucho tiempo, como la música que escuchas en los auriculares cuando el volumen está demasiado alto.

¿Cómo sabes cuando el volumen está demasiado alto? El sonido se mide en decibelios, así como la altura se mide en pies y pulgadas. Cualquier sonido de 85 decibelios o más puede dañar tu audición. Por ejemplo, una conversación normal es de unos 60 decibelios, y una explosión de cohetes o petardos es de unos 150 decibelios. Mira nuestra infografía ¡Escucha! para averiguar lo fuerte que pueden ser otros sonidos comunes. 

¿Cómo pueden afectar los sonidos fuertes a tu audición?

La pérdida de audición inducida por el ruido ocurre cuando los ruidos que son demasiado fuertes o que duran demasiado tiempo dañan o destruyen las pequeñas estructuras parecidas al cabello llamadas estereocilios, que se encuentran encima de las células ciliadas del oído interno. Este tipo de pérdida de audición es permanente.

Imagen de estereocilios (células auditivas) sanos.
Estereocilios sanos

Imagen microscópica  de estereocilios sanos, también llamados células ciliadas.
Estereocilios dañados

Buena noticia: ¡puedes evitar la pérdida de audición inducida por el ruido!

Puedes evitar la pérdida de audición causada por el ruido de tres maneras:

  • Baja el volumen.
  • Aléjate del ruido.
  • Usa protectores de oído, ya sean tapones u orejeras.

Niños protegiendo su audición al bajar el volumen, alejarse del ruido y usar protectores de oído.

Si practicas estos hábitos saludables ahora, ¡puedes ayudar a proteger tu asombroso sentido de la audición!

Última actualización:

2 de noviembre de 2018