Niños en un colegio sentados alrededor de la mesa hablando y comiendo su almuerzo.

Los ruidos fuertes pueden estar donde no los esperas, desde la cocina de tu casa hasta la cafetería de la escuela.

Si el lavaplatos está funcionando y estás viendo una televisión cercana, es posible que subas el volumen para escuchar mejor. Añade a eso una licuadora y una aspiradora, y tal vez aumentes el volumen aún más. Todos esos ruidos pueden ponerte en riesgo de perder la audición si no tienes cuidado.

¿Qué sonidos pueden dañar tu audición?

El sonido se mide en decibelios. Cualquier sonido de 85 o más decibelios puede dañar tu audición.

El daño causado por el ruido se va sumando durante toda tu vida. Si a menudo te expones a sonidos fuertes, tu riesgo de daño permanente crece con el tiempo. Incluso una solo ocasión en la que estés expuesto a ruido de larga duración o demasiado fuerte puede causarte daño.

Para proteger tu audición, trata de no estar cerca de los sonidos de 100 decibelios o más por más de 15 minutos. Si el ruido es igual o superior a los 110 decibelios, trata de no estar expuesto al ruido por más de un minuto. A continuación, te damos los niveles de decibelios de algunos sonidos comunes:

Un marcador de libros con imágenes de dibujos animados de un cohete, un avión, un hombre tocando la guitarra, un aparato de audio con auriculares, y un cortacésped.

  • Alfiler al caerse: 0 decibelios
  • Susurro: 30 decibelios
  • Refrigerador: 40 decibelios
  • Conversación normal: 60 decibelios
  • Lavaplatos: 75 decibelios
  • Tráfico pesado en la ciudad, cafetería o comedor escolar: 85 decibelios
  • Cortacésped: 90 decibelios
  • Taller de carpintería, moto de nieve: 100 decibelios
  • Reproductor personal de música a un volumen máximo: 105 decibelios
  • Concierto de música: 110 decibelios
  • Sirena de ambulancia: 120 decibelios
  • Despegue de un avión: 140 decibelios
  • Cohetes o petardos: 140–165 decibelios

Es posible que al principio no se note la pérdida de audición causada por el exceso de ruido, pero el daño puede aumentar con el tiempo y no hay cura. Aprende a proteger tu audición del ruido.

 

Última actualización:

15 de diciembre de 2017